Algunas de las mejores excursiones

Para caminar por los senderos granadinos

Comienza la estación ideal para visitar las rutas de senderismo más relevantes de la provincia de Granada. En familia, con amistades o solo/a, no importa. Te invitamos a que descubras alguna de ellas. Son cortas, sin dificultad y de gran belleza.

Mirador de Narváez

Este sendero parte desde el Centro de Visitantes Narváez y toma el camino que va al Cortijo de Santaolalla, entre un aromático matorral, pinos y algún olmo aislado. Avanzando por este camino entre almendros y olmos, se llega a un antiguo puente de piedra y al paraje de la fuente de La Taza. Un precioso rincón rodeados de frondosos álamos negros, pino carrasco, ciprés, fresno y algún ciruelo.

Posteriormente entre pinares, se comienza la subida al Mirador de Narváez. Desde arriba se observa una amplia panorámica de la Sierra. Las vistas al pico más alto del Parque Natural Sierra de Baza, el Calar de Santa Bárbara de 2.271 metros. También la árida Hoya de Baza que constrasta con el verdor de esta Sierra.

El recorrido atraviesa una de las zonas con mayor población de ciervos y ciervas. Ahora es la época adecuada para escuchar los berridos de los machos en la denominada berrea.

Cerrada del Río Castril

Este paseo lo tiene todo para disfrutar, es fácil y espectacular. Discurre en gran parte por una pasarela de madera sobre el río Castril, un puente colgante y un túnel. Los travesaños pertenecían a la antigua vía férrea que unía Almendricos con Guadix.

Atravesamos el paseo de la “Arboleda dormida”  que desciende al río hasta la antigua central eléctrica. Una puerta metálica abre paso a la garganta de una de las laderas del cauce. A partir de aquí, el paraje es de excepcional belleza y la sensación del sonido del agua estimula las endorfinas.

Seguidamente hay un puente metálico sobre el cauce del río. En la otra orilla, una galería de casi setenta metros de longitud excavada en la roca. En su interior se accede a un balcón natural para contemplar un salto de agua.

A partir de este punto llegamos a un antiguo molino. Hoy convertido en restaurante y alojamiento rural. Justo en su borde encontraremos un sendero que asciende entre bancales hasta llegar a la Peña de Castril. El último tramo de la ruta también puede realizarse en dirección contraria en unos veinte minutos.

Dehesa del Camarate

O el bosque encantado es unos de los rincones más hermosos del Parque Nacional Sierra Nevada. Alberga uno de los bosques mixtos mejor conservados de toda Andalucía. Sin duda es un lugar privilegiado para disfrutar del otoño. El cambio de  colores de todas la especies arbóreas de este enclave natural, es una maravilla.

Se encuentra en la vertiente norte del macizo, en el municipio de Lugros. La abundancia de agua y su orientación han propiciado una biodiversidad extraordinaria. Donde se citan numerosas especies de árboles de hoja caduca y arbustos. Un tesoro botánico.

A través del sendero, que discurre por una antigua calzada, se realiza una visita por la cabecera del río Alhama. Después nos sumergiremos por un bosque de robles, salpicado de cerezos silvestres, arces, fresnos, mostajos, sauces y quejigos.

El recorrido se inicia en el Horcajo, espacio donde confluyen arroyos, subiendo por el carril empedrado. Atravesando la zona de reserva y ganando vistas a medida que se va ascendiendo. Después de cinco kilómetros el recorrido finaliza en el Tentandero.

Ruta de Los Cahorros

Este desfiladero en el cañón del río Monachil es una zona muy frecuentada para la escalada. Conforma un paraje de media montaña de materiales calizos, una vegetación de arbustos que convive con las plantas de ribera de río, como las mimbres, los álamos, los juncos y el espartal. Esto determina la fauna, rica en aves insectívoras y granívoras, anfibios y mamíferos como el jabalí y cabra montés.

La ruta comienza en el casco urbano de Monachil. Cruzando el río por un puente se toma a la derecha un camino, primero asfaltado, que asciende entre fincas de cerezos y otros frutales, pasa delante del hotel rural La Almunia del Valle y llega hasta el Cortijo de la Umbría.

El sendero desciende hasta el río y permite disfrutar de los espectaculares tajos verticales, los angostos pasos de piedra y la riqueza ecológica del entorno. Continúa por el desfiladero, en la margen izquierda del río. La estrechez del camino nos obliga a ir a gatas por algunos tramos.

La mayor atracción es el largo puente colgante de 63 metros. Se instaló hace más de un siglo y ha sido reformado por seguridad. Atravesarlo impone un poco, contemplar el desfiladero y a las personas que lo escalan.

Ruta del Gollizno

Es un paseo circular por la historia de Moclín. Desde sus cuevas con pinturas rupestres hasta su castillo construido en el s. XIII para la defensa del Reino Nazarí de Granada y murallas. La ruta desciende hasta el núcleo de Olivares y discurre sobre una pasarela y puentes por los Tajos de la Hoz, la abrupta garganta creada por el río Velillos.

Excavada por el constante fluir de las aguas junto a la exuberante vegetación ribereña y los torreones de la fortaleza nazarí. Al llegar a la antigua Presa de la Luz, el puente, nos dejará junto a una pequeña alameda. Es momento de descansar y tomar un refresco. Una zigzagueante y angosta vereda nos guiará hasta la Fuente de Corcuela.

Siguiendo el camino hacia arriba, en los tajos del castillo, se localizan las pinturas rupestres de Corcuela, de época neolítica. Bien merece una visita, seguiremos caminando por el sendero hasta llegar a la villa de Moclín.

La vereda de la Estrella

Es la más famosa senda de Sierra Nevada, se puede realizar por tramos. Termina en la confluencia de los ríos Valdecasillas y Valdeinfierno. Toma su nombre por las Minas de la Estrella. Hoy día en desuso, fueron explotadas hasta mediados del siglo pasado. Ahora es la mejor época para realizar el itinerario. La amplia paleta de colores de la frondosa vegetación y las caras nortes de las principales cimas del Parque. Como la Alcazaba o el Mulhacén, no os dejará indiferentes.

Partimos de Güejar Sierra atravesaremos la zona conocida como el Charcón. Empezamos a caminar por el sendero, nos encontramos en la cuenca alta del río Genil. Tardaremos cerca de una hora hasta llegar a un puente, donde iniciaremos el segundo tramo. Seguidamente encontraremos las minas. Y unos minutos después con el río Guarnón. A partir de aquí  caminaremos hasta la confluencia de los ríos Valdeinfierno y Valdecasillas. A la vuelta es foto obligada junto al castaño centenario “el Abuelo“.

El castañar de Jérez

Posee múltiples atractivos especialmente en otoño o primavera. No es una ruta complicada, aunque tiene un par de puntos de mayor dificultad. Por ello la calificamos de moderada. El Berral es el punto más bajo, donde se encuentran el río de Jérez con el de Lanteira. Comenzamos nuestro trayecto en el barranco del Ramblón, pasando por debajo del puente. Helechos, mimbres, fresnos, alisos, ciruelos, guindos, castaños y fuentes de agua cristalina nos acompañarán durante el camino.

Pronto llegamos a un ensanchamiento del barranco. Podemos parar y disfrutar de un descanso mientras admiramos los magníficos ejemplares de castaños. Llegamos donde se unen los ríos Alcázar y Alhorí. Elegimos el barranco Alcázar para continuar admirando el paisaje, el movimiento del agua y la vegetación de ribera.

Vamos saltando de un lado a otro del cauce, aprovechando los meandros que va formando el agua. Caminamos hasta las ruinas de dos centrales eléctricas. Al poco llegaremos al Área Recreativa de La Tizná.

¡Elige la más atractiva para ti!

 

Fuente Imágenes: Carmen Sm, Ideal, Waste Magazine Waste.ideal.es y Turgranada

Fuente información: Waste.ideal.es, Ventana del Visitante, Ideal y Guía Oficial Castril

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